¿Qué es una cava de vinos y qué la hace funcional? - Restaurante Los Troncos

¿Qué es una cava de vinos y qué la hace funcional?


Una cava o bodega de vino es un espacio destinado al almacenamiento o guarda del vino, ya sea en botella o barrica. En la actualidad se hace referencia a dos tipos de cavas: las bodegas activas o artificiales y las bodegas pasivas o naturales.

Las bodegas activas o artificiales mantienen condiciones óptimas de almacenamiento debido al control permanente de factores como la temperatura o humedad, a través de la tecnología.

Las bodegas pasivas o naturales se suelen construir bajo tierra, a una distancia establecida por un especialista quien decide cuál es el mejor lugar para almacenar el vino de acuerdo a factores como la temperatura, humedad, entre otros.

La idea base de una cava de vinos, independientemente de que sea activa o pasiva, es la de proteger el vino de agentes externos que puedan causar daño al producto. El vino, como la mayoría de bebidas, es perecedero, es decir, tiene fecha de caducidad. Almacenarlo correctamente permite mantener su calidad y mejorar su aroma, sabor y complejidad a medida que maduran en la cava lentamente.

Una cava funcional cuenta con un número mínimo de condiciones que permiten mantener el vino en óptimas condiciones. Esas condiciones son:

Temperatura

Es uno de los factores de mayor cuidado cuando se almacena el vino y también es uno de los más complicados de regular y monitorear. Lo indispensable es evitar las fluctuaciones extremas de temperatura. A temperaturas bajas, los vinos maduran lentamente, aunque esto depende del experto. Se recomienda que la temperatura en el sitio de almacenamento se ubique entre los 7 y 18 grados centígrados.

Iluminación

La iluminación intensa puede afectar el vino y cambiar considerablemente su sabor y aroma, por eso es necesario evitar luz artificial y mucho menos exponerlo directamente al sol.

Humedad

Ya sea una cava activa o pasiva, el nivel de humedad debe estar entre un 75% a 80%. La humedad excesiva puede dañar el corcho y provocar filtraciones de aire que ponen en riesgo la calidad del producto.

El cómo almacenar el vino varía de acuerdo al criterio de los expertos. Algunos recomiendan colocar las botellas en la tradicional posición horizontal, de manera que el líquido siempre esté en contacto con el corcho. Sin embargo, otros se inclinan por almacenarlas en posición vertical, pues argumentan que un excesivo contacto del vino con el corcho podría acelerar el debilitamiento de la estructura celular del tapón y perjudicar el hermetismo del encorchado.

Oscilaciones de aire

Sin importar de qué tipo de cava se trate, la circulación del aire es un elemento sobre el que se debe poner extremo cuidado. Este flujo no debe ser ni muy intenso ni muy limitado. Es conveniente que circule el aire para proteger las botellas de malos olores y agentes patógenos como, por ejemplo, el moho. El vino tiene la capacidad de absorber aromas por medio del corcho y los aromas provenientes de la acumulación de hongos en el ambiente a partir de la humedad podría afectar el sabor y aroma del producto final.

En el subsuelo de nuestro restaurante existe un espacio ideal para el vino. Pequeñas claraboyas existentes en nuestro salón dan cuenta de su presencia. Es la Cava de Los Troncos, que cumple los más exigentes requisitos para hace de ella una bodega funcional que alberga más de 300 vinos. Allí te espera una magnífica selección de diversas partes del mundo, para compartir y disfrutar.

Se trata de un viaje a través de los secretos del vino.

Vive la verdadera experiencia gastronómica.

¡Te esperamos!

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